Xochimilco vive un momento clave para rescatar su tradición chinampera

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Ciudad de México, 16 de Julio (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).-Xochimilco se encuentra en un momento clave en el que se empieza a cobrar conciencia sobre la importancia que tendrá en el futuro la producción del campo de la zona, por lo que se considera la experiencia desarrollada por los productores chinamperos para reaprender la tecnología.

Así lo consideran personas emprendedoras como Lucio Usobiaga, quien participa en el proyecto productivo Yolcan en Xochimilco, y el artista Luciano Matus, quienes se han sumado a la labor de la investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Refugio Rodríguez, para rescatar las chinampas y los canales de Xochimilco.

En efecto, más allá de ser una simple postal del recuerdo, Xochimilco conserva una de las tecnologías ancestrales más destacadas de la época prehispánica y que prometen ser una clave para la producción de alimentos para el futuro, como son las chinampas.

Sin embargo, el reto no es tanto que se produzca o se deje de producir en las chinampas de Xochimilco, sin que cada vez son menos las familias que perseveran trabajando y produciendo en estos terrenos, debido a la migración que se ha dado hacia las zonas urbanizadas.

En ese sentido, Lucio Usobiaga nos revela, durante un recorrido por las chinampas del Proyecto Yolcan en Xochimilco que hoy hay muy pocas familias que se dediquen a la labor chinampera, por lo que no rebasan más allá de 30, cuando en realidad Xochimilco cuenta con un acervo de 19 mil 200 chinampas.

De hecho, el proyecto Yolcan se apoya en la labor de apenas seis familias en una superficie de entre cinco y seis hectáreas y que a pesar de su limitado tamaño, han demostrado el gran potencial productivo que guardan estos terrenos flotantes prehispánicos.

Para ello, el proyecto Yolcan se ha sumado a la iniciativa de la investigadora titular en el Departamento de Biotecnología y Bioingenieria del Cinvestav, Refugio Rodríguez, quien ha aportado a estas familias nuevas tecnologías que han enriquecido el potencial chinampero.

Es así como en una labor donde se combinan métodos ancestrales como el chapín (ensemillado con lodo) y el conocimiento científico, hoy las chinampas del proyecto Yolcan son capaces de recolectar hasta siete cosechas al año gracias a que sus chinampas han recuperado la salud que siempre las ha caracterizado.

Usobiaga revela que ello se debe a que se han dejado de lado el uso de agroquímicos, los cuales a la larga resultan perjudiciales para el suelo ya que “se trata de un organismo vivo en el que conviven microorganismos que enriquecen la tierra y ayudan a los vegetales y legumbres a aprovechar los químicos de la tierra para su crecimiento”.

Para ello, dijo, Yolcan se ha apoyado en la tecnología y conocimiento aportado por los investigadores del Cinvestav para reducir la salinidad de la tierra y equilibrar su PH. El joven emprendedor aclaró que en realidad las tecnologías aplicadas para recuperar la tierra de las chinampas son fáciles de implementar, pero el verdadero reto es más bien de tipo cultural y de conciencia de hábitos.

Entre las nuevas estrategias que se han implementado están los paseos turístico-gastronómicos que se organizan con Yolcan y que consisten en invitar a la gente a conocer lo producido en las chinampas mediante un recorrido que incluye una comida con lo cosechado y la invitación a comprar lo producido en el lugar.

A pesar de la alta calidad orgánica que guardan los productos de las chinampas, debido a que son pocas las familias chinamperas se ven limitadas a vender sus productos a restaurantes gourmet y a familias de la Ciudad de México a través del mismo proyecto Yolcan.

En ese sentido es que la participación de personas como el artista Luciano Matus han jugado un papel importante, ya que el objetivo es fortalecer los elementos y tradiciones de la cultura xochimilca para impulsar el desarrollo de este lugar tradicional.

Es así que, por iniciativa propia, Matus decidió retomar el concepto de la trajinera y la remodeló utilizando las dimensiones y características tradicionales de este medio de transporte pero fortaleciendo su estructura con tecnología nueva.

De esta manera, la trajinera que el artista donó al proyecto Yolcan combina lo elementar de la trajinera tradicional y le suma tecnología de punta, sin dejar de lado la imagen típica de este emblemático medio de transporte de Xochimilco.

En entrevista con Notimex, el autor de la Trajinera Yolcan revela que para su construcción se apoyó en la estructura clásica de la madera que conforma la base de la trajinera, pero la reforzó al colocarle una estructura de acero más robusta para garantizar su duración en el tiempo.

Además, a diferencia de las trajineras tradicionales, ésta cuenta con una pintura especial utilizada por la Marina, lo que garantía que el deterioro sea menos agresivo, de manera que esta trajinera puede superar los 50 años de servicio con el mantenimiento adecuado.

Matus agrega que esta trajinera cuenta además con tecnología híbrida, de manera que está diseñada para contar con un motor fuera de borda, ya que no solo sirve para realizar paseos, sino que también puede ser utilizada para transportar las cosechas de las chinampas.

De esta manera, la trajinera es capaz de trasportar hasta cuatro toneladas de producto a una mayor velocidad, y a la vez puede ser utilizada en los recorridos con cenas que ofrece Yolcan ayudados con el tradicional remo bastón para su desplazamiento.

Pero además, Matus ha considerado la preservación de las tradiciones, por ello en la parte frontal cuenta con una estructura sólida pero adaptada para facilitar la elaboración de un portal tradicional de flores como los que coronaban a las trajineras tradicionalmente en otros tiempos.

Desde luego, para evitar el estar gastando en tantas flores naturales, el portal puede ser adornado con flores plásticas o de papel, las cuales pueden durar hasta un mes o más, y recurrir a la tradición de las flores en eventos culturales y fechas especiales.

 

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